¿Gripe? No, probablemente rinitis alérgica

Nuestra nariz tiene la función del sentido del olfato con el que, por medio de receptores diminutos que se encuentran en la mucosa nasal, podemos percibir los diferentes aromas que nos rodean. También es el primer filtro del aire que respiramos y, por medio del moco y de los vellos nasales, detiene partículas grandes que contaminen ese aire.

Sin embargo, en ciertas épocas del año o al estar en contacto con animales, plantas u otros, algunas personas pueden presentar síntomas similares a una gripa sin que sea este padecimiento, entonces estamos hablando de la rinitis alérgica.

En el ambiente hay partículas diminutas que pueden irritar la mucosa nasal, se genera un aumento en la producción de moco para tratar de detenerlas en las fosas nasales, pero con el inconveniente de que los pacientes presentan síntomas como estornudos, congestión nasal, escurrimiento nasal transparente, irritación ocular, voz nasal, alteración del sentido del olfato y gusto entre los principales. Estos síntomas se prolongan siempre que estamos en contacto con esa partícula que nos genera las molestias, por ejemplo puede haber una rinitis alérgica al pelo de gato, perro, polvo, ácaros, polen, aromas muy fuertes como los perfumes, limpiadores, aromatizantes, etcétera.

La solución a estas molestias es primeramente identificar qué es lo que nos genera los síntomas. Una vez identificado el alérgeno, evitarlo y acudir a consulta médica para disminuir los síntomas generados con tratamientos tomados o intranasales.

Algunas veces es fácil el control de síntomas, pero en otros pacientes no debido a la complejidad de la alergia.
Posterior a una irritación de la mucosa nasal, las personas pueden presentar resequedad nasal que genera “dolor” en la nariz, nariz seca, mucosidad seca, comezón y molestias a la inspiración. Podemos disminuir las molestias con agua de mar intranasal o con glicerina pura, humectando las fosas nasales. Acude siempre con un profesional de salud para que te indique la manera adecuada del uso de estas sustancias.

Dra. Gisela Luna Rico
Lic. Médico Cirujano

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